En un lugar cercano a el triángulo del
lago de Izabal, en el vértice del mar y
el Rió Dulce, donde se extiende la sabana tropical del Mar Caribe; un grupo de expedicionarios,
abriéndose paso penetraba la montaña cortando a diestra y siniestra, bejucos,
hojas y ramas multicolores, formaban una vereda, trasquilada por el filo de los
machetes, que ferozmente arrastraba el espacio que era luego utilizada para
hacerse paso en la entrañable vena de la selva.
El zumbido de los mosquitos que
deambulaban en el ambiente, matizaba sinfónicamente con el canto de las aves,
que se proyectaban por los riachuelos, cuna de aguas llovedizas que descendían
alegremente por las faldas de los riscos, en el verde esmeralda con sabor a
trópico.
-- ¡ Silencio
! -- gritó Martín, el guía del
grupo, extendió su brazo, mientras
levantaba su arma y apuntaba hacia el frente -- No se muevan,... es una manada
de jabalí....--
Los insectos y el incesante calor hacía estragos en el grupo, los bichos
que les ronroneaban aguijoneándoles las orejas. les hacía desesperar, mientras
la peligrosa manada continuaba su tránsito sin inmutarse de la presencia de la
expedición y sin chistar palabra, permanecieron acurrucados ,el silencio hizo
su aparición junto a las chicharras que se encargaban de enmudecer el paraje.
La expedición que había salido de una
aldea cercana a los Amates, se integraba por Víctor a quien le gustaba la aventura,
era un reconocido arqueólogo, contratado para la búsqueda de vestigios coloniales
en la región. Martín, guía hace de todo que vivía por los lugares aledaños y
que se dedicaba a deambular en las expediciones. Esteban un calculador
oportunista asistente del ricachón quien patrocinaba la expedición; Liliana,
una chica amante de la naturaleza, quien por aventurera se les había agregado
al grupo, con tal de abandonar la soledad de la aldea; cuatro mozos, quienes
transportaban el equipoje.
En el continuo transitar a través de
las veredas, llegaron a un claro del bosque, donde el calor y la humedad se
hacían mas fuertes e insoportable, a pesar que la cercanía al mar que dejaba percibir
el viento de la playa; la presencia de la vegetación propia, cocoteros y
plátanos, completaban el escenario del lugar.
En las inmediaciones del ancho rió,
donde los rayos del sol se reflejaban sobre la sabana, se dejaban ver los
restos de una construcción, de columnas que terminaban en arco, con pórticos y
ventanales semidestruidos, que recordaban las casas coloniales construidas en
la ciudades de la época colombina, El paso del tiempo había hecho que los
grandes paredones, se pintaran de hiedra y musgo, donde emergían como cansados
vestigios de una majestuosa casa de campo.. Las lápidas de las paredes, que
después de perder su repello, mostraban un manto sobre los adobes, de barro y
paja. El frontispicio de la vivienda desembocaba en un enorme patio en cuyo
interior se observaba una pileta de piedra al centro mostraba en la parte
superior, la silueta del cuerpo de una mujer, que carcomido sostenía una
armónica escultura, con sus manos sobre ambos
senos, que dejaba brotar agua a través de los pezones, en la pileta, a los pies
de la estatua, se encontraba el escudo
de armas de los Reyes de España de siglo XVI.
Desembocando en una escalinata de tres
gradas, que derruidas por el paso de los años, conducía hacia un arco,
bellamente decorado con piso de mármol, este permanecía lánguido a lo largo y
ancho del rectángulo de la habitación, un altar barroco con restos de pequeñas
imágenes decoloradas permanecían en un pedestal, la mesa cubierta de lajas de
barro y decorada con inscripciones latinas y escudos de armas.
En el centro del ambiente interior, el
acápite del campanario de una iglesia que se había caído, habiéndose incrustado
en bloque, destruyendo parte del piso de la habitación. La abertura, dejaba ver
una campana de bronce, la que a pesar de haber perdido su color y encontrarse
rajada en tres pedazos, dejaba ver labrada en su cuerpo la mitra papal y la
palabra ANNO DOMINI.
Víctor, Liliana, Esteban, Martín y los
mozos, se acomodaron en un lugar donde guarecerse junto a la fogata
--- Víctor ---
dijo --- me imagino que ha de haber sido una mansión extraordinaria ---.
--- Seguro, es
de imaginarse como fue que lograron edificar tan enorme construcción en este
lugar, no teniendo facilidades para transportar los materiales.--- En fin...
Mañana tendremos un día muy singular, explorando cada rincón
La luna se asomó dejando una estela de
luz que reflejaba las sombras de las columnas y se proyectaba hasta la parte
lateral del Altar, haciendo que los grandes monumentos simularan gigantes
centinelas en los alrededores. Los gritos de las aves y la sinfonía de las
chicharras arrullaban en todo su esplendor, mientras el grupo conciliaba el
sueño.
La mañana se hizo presente, acompañada
de la fiesta de las aves que madrugaban, al unísono con la luz de los rayos del
sol que sacudían el amanecer, con el vaho de la humedad que se dirigía hacia
las nubes, dejaba penetrar la luminosidad del astro rey.
Liliana quien trataba de acomodarse en
el lugar donde pernoctó, se dio vuelta sobre si misma, produciendo que varios
de los ladrillo cedieran el peso de la joven hizo que la base crujiera la cual
se partió, y se hundió.
--- ¡ AAAHHHH
! -- grito desaforadamente, mientras caía en el agujero, en cuyo fondo cayó
sobre una catafalco de madera.
-- Liliana, ¿
Que pasó ? -- inquirió Víctor,
-- ¡ AAAHHH ! –
continuó al verse junto a un esqueleto humanos, un cuya calavera le había
quedado junto a su cabeza.-- ¡ AAAHHH !, sáquenme de aquiiiiiii.....! --
Víctor le tomó de un brazo y la jaló hasta dejarla fuera, ella lloriqueaba incesantemente
de la impresión.
-- Tranquila,
es solamente el esqueleto de un cristiano, que descansa en su tumba.---
Martín ingresó al agujero donde se encontraba
el ataúd y el esqueleto que aun permanecía cubierto por una túnica oscura de
solapa ancha, la calavera, que había perdido el maxilar inferior, el que se habían
caído en la base del cofre,
Martín, haciendo un rápido registro
encontró un medallón en lo que fue cuello del cadaver, el que en su centro
contenía un rubí de gran tamaño, lo arrancó con todo y su collar, lo escondió
en uno de sus bolsillos.
-- Es el
esqueleto de este hombre, ha de haber sido un personaje muy importante,--
indicó..--- Lean esto La tabla indicaba
A. C. C. / R.I.P.
En la habitación contigua, Martín
recostado sobre una de las paredes reposaba, mientras fumaba un cigarrillo,
Esteban se le acercó, se sentó junto a él y en tono sarcástico le dijo:
-- Estuvo
productiva la pesca....., te vi. cuando guardaste algo en tu bolsillo.—
-- Estas loco
-- respondió, --
-- No se trata
de que todo el mundo se entere -- Estoy dispuesto a guardar silencio, si
compartimos la joya --
-- No eso es
una baratija, metió la mano en su bolsillo sacándola -- ves, no tiene
apariencia de valor --
Esteban se lo arrebato y el medallón
fue a para al suelo; Martín se abalanzó sobre él, iniciando una riña, que
produjo tal revuelo.
---Suéltalo,
me pertenece -- dijo Martín --
-- Jamás, es
parte de un tesoro que buscamos y no dejaré que te lo robes --
El destello de un filoso cuchillo y
Esteban cayó herido, dando muestras de dolor se revolcó por el suelo,
sosteniéndose con ambas manos el abdomen, donde había sido herido. Martín se
puso de pie y con tono amenazador se plantó frente al resto del grupo.
-- No dejaré
que me lo quiten --
-- Detente
Martín -- le indicó Víctor, quien con pistola en mano le apuntaba -- vamos,
tranquilo, es mejor que entregues la joya --
Lleno de cólera y haciendo una rabieta
la lanzó al suelo; el medallón aun ensangrentado fue a para a los pies de la
dama,
Con la muerte de Esteban, se despejó la
incógnita de la expedición, pues la escasa información que se tenía de la casa
Colonial, eran algunas historias, leyendas de un tesoro que la gente.
La tarde había empezado a caer, el
viento ligeramente fresco proveniente del mar, recorría en ráfagas, por los
pasadizos de la casona. La chica del grupo luciendo una vestido ligeramente
escotado, con talle por arriba de la rodilla, se acercó, llevándole un candil,
-- Se está poniendo fresco el ambiente -- Cómo te va con tu investigación,
chato ? -- ¡ AH ! como se te ve de guapa con ese vestido, como que había
perdido la costumbre de verte como mujer, es bueno tener una belleza en estos
lugares tan solitarios. Ella se sonrojó, y acercándosele, le susurró al oído:--
No había tenido tiempo de agradecerte lo que hiciste por mí hoy por la mañana,
¡ Oh ! que horror, nunca imaginé estar tan cerca de un muerto.-- Huesos...,
gritos yo... jamás -- mientras abrazaba a Víctor por la espalda, rozándole con
la mejía, insinuándole los labios. Un frenético beso no se hizo esperar.
El se levantó de mañana, para
continuar con la exploración del medallón, el que después de separarlo de la
piedra preciosa encontró una presilla,
con la punta de su cuchillo lo abrió, encontrando un minúsculo cartucho
de cuero doblado en cuatro. Un Mapa.
Uno de los mozos golpeó una piocha el
corazón de un montículo, donde fue encontrado un cofre en cuyo interior se encontró, una Bitácora,
una serie de manuscritos. Tiempo
después. En una habitación de un hotelucho de cuarta categoría, Víctor trata de
finalizar la lectura de montón de hojas. Un desconchinflado manojo de
manuscritos.
-- Conque esta
es la historia del Quinto Viaje de don Cristóbal --.... Bitácora, 14 de
Septiembre de 1510.
“He tomado la decisión de hacernos a
la mar en este navío La
Santa Novicia, con los restos de las tripulaciones de los
barcos conque emprendimos este viaje, la tropa y los marinos han sido diezmados
por la fiebre. Las provisiones son escasas pero he hecho mis cálculos de poder
alcanzar las costas de la
Española, donde podremos abastecernos y continuar el viaje.
He puesto en las bodegas del Barco el cargamento mas grande y mas valioso
recolectado en las costas de estas tierras---
...15 de Septiembre.
Hoy fui obligado a entregar el mando
de la nave, un motín se apoderó del barco, Monterreal se hizo cargo; un grupo
de marinos leales y yo hemos sido lanzados a nuestra suerte en un lanchón... Gracias
a Dios alcanzamos tierra ---
12 de
Diciembre, creo del año 1515.
Ya solo quedamos tres de la expedición
original, pero nuestra descendencia permanecerá en este lugar por
siempre.....----
---.... La
fiebre me ha atacado una vez mas, creo que no resistiré mucho, Esta bitácora
que se ha convertido en una diaria crónica de nuestro paso por estas tierras,
es lo único que se salvó de La
Santa Novicia, carabela que nos trajo en este quinto viaje a
las indias esta zozobró, con todo y tripulación. Allí se perdió el mayor tesoro
del mundo. Dios Guarde a los Reyes Católicos. CRISTOBAL
COLON.
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