miércoles, 5 de octubre de 2011

LA SOMBRA DE UN NARANJO.

             Bajo la sombra del naranjo, guidada de pecho a oreja se encuentra una  hamaca, mientras la cálida brisa arremete en todas direcciones y la bambolea, el ocaso se despide sobre los maizales, que la saludan con sus penachos de café pintados de mazorcas. Las nubes de mosquitos que se desparraman sobre el lugar acompañados de su zumbido a lo largo de los callejones del patio de la casa, agujerean la piel cobriza de los transeúntes.

          El fresco de tu angelical rostro de rosita de primavera asoma como un sueño a través de la ventana de la habitación, hermosa la niña que en su alborotado sueño se despereza con gentil e inocente gracia, ese vestido de Rosa con blanco que se engalana con enyuquillados fustanes, que dejan ver las mágicas zapatillas de lazos rojos, al acomodarse en el dintel del frontispicio de la casita, la casita blanca con tejas coloradas, que de plantón en la callejuela se engalana con las pintadas flores de la bugambilia que se deja caer sobre la pared. La lindura de la mirada es verde como el mar, que se deja perder en el lejano horizonte de la caída de la tarde, que mirara la rosita, ¿en que pensará la princesa?.... Una bella melodía tararea mientras perdida espera las novedades del fin del día….

--- Marinero…. Marinero---  complemente la canción que surca su mente.

----- María Corazón….--- una voz femenina que interrumpe su sueño --- oye hija cierra esa ventana, es tarde y se entraran los zancudos.---

--- Si mamá…..  voy---

          En el comedor, junto al filtro de agua, la madre, se dedica a coser. Con el bastidor en su regazo, los anteojos a media nariz…levanta la mano para halar el hilo….

--- Muchacha por Dios, en que piensas tanto…. Hum ya no haces mas que divagar la mente, haber cuenta. ¿ que aflige tu corazón….?---

--- Hay madre, Usted mejor que nadie lo sabe --- mostrándole con su mano --- aquí le guardo en mi corazón, al que está lejos, al que me quita el resuello y enardece mi alma.---

--- Hay hija, ya debería olvidar a ese muchacho, se fue ….. se fue, tendrá su vida en otras latitudes, ya le has esperado gran parte de tu vida.---

--- Decirlo es fácil, pero lo vacío que se encuentra mi corazón.---

          Alegre y vivaracha la muchacha, había dejado mas de la mitad de su vida en la espera, se había enamorado en la escuela del joven mas apuesto del lugar, quien le había prometido todas aquellas cosas que una linda chica deseaba oir y saber. Pero llegó el día, el se fue para la Capital y nunca mas volvió a saberse de su paradero, los años han transcurrido y con ellos se han evaporados la juventud y una parte de la madurez.

          Ella se hizo maestra y obtuvo una plaza cerca de su pueblo, que le ayudó a sobrellevar esa espera interminable de sabor amargo y olvido. Se había rodeado de  chiquillas y chicos, con  quienes alegraba su alma cantando y enseñándoles canciones. La sencillez de su alma y que era todo corazón le habían brindado la oportunidad de ser muy querida y admirada por los jóvenes, con quienes compartía reuniones, veladas. Se hacía acompañar por esa chiquillada quienes le rodeaban en el parque, cuando rascaba la guitarra y elevaba sus cánticos al todo poderoso. Disfrutaba alegremente de su don y habilidad para hacerse querer, mientras allá en sus adentros a veces rezongaba y se hacía como propia de sus culpas por haber perdido a esa persona que en algún momento había sido todo, todo…   

          Una mirada cruzó en su camino, tras el mostrador de una tienda, en el fondo, en una mesa de plástico de color, como no queriendo se quedó mirando fijamente, hacia el interior en espera de los ojos cafés que quizás le habían intrigado. El no volteo, quizás no por no hacerlo sino por que….quien buscaba algo en esos ojos que se achiquitaban, en trasfondo de las arrugas de los párpados. Ella decidida a todo se acercó…

----- Usted es Don………

---- Fernando Estrada, a sus respetables…..con quien tengo el gusto---

----María Corazón ---y sin dar mas explicaciones--- Ud. es el del  ….

--- Si yo soy…..---sin apartar la mirada del rostro de María.

--- Mis hermanos y yo le estamos sumamente agradecidos por todo lo que ha hecho por mi madre….. ella ya se encuentra en casa y está muy bien.---

---Si lo se….---después de una pausa---quisiera que conocieran al médico que fue el que la tenía en tratamiento.---

---Que bien me gustaría poder darle las gracias personalmente---

---- El doctor Martínez……--- haciéndole presentación ----

---- Encantado de conocerla Señora…----

          Ese cruce de palabras, miradas, a lo mejor de pensamientos, llegaron a enternecer el corazón de la dama, ese entorno maravilloso que como incienso se regó por la habitación, se torno épico y tono de confianza iluminó el rostro de ambos, mientras los cuentagotas de la memoria se hacían constantes, en el celage de una emoción sin límites que hacía de borrador los aunque momentáneamente los golpes azarosos de su vida.

          Llegó el momento de despedirse después de una muy jocosa y alegre charla el trío se despidió, deseándose lo mejor lo mejor y las recomendaciones del caso. No dejó de pasar desapercibido un suspiro que surcó entre la despedida y la soledad, mas no pasó de un agitar de manos y una inclinación y estiramiento de pescuezo para ver si a lo lejos tan solo una mirada daba el símbolo de que agradable es haberla conocido.

          Como una barca se deslizó en lo ancho del mar de ilusiones, con el vuelo sublime de gaviotas que desparramaron la felicidad, emociones límpidas de corazón a vida, el acompañar dos almas, que se hicieron una en la penumbra de la tarde, esa cálida felicidad que surgió tras las dulces faenas de amor. Pétales blancos que estrecharon el alma mía, hacia ti, lágrimas emotivas que entremezclaron el candor de mi alma junto a la tuya.

          Un porqué sin respuesta, un beso de ternura indeleble y un adiós de frágil estampa de sabana triste…

          …allá en la sombra del naranjo, juguetea la hamaca hecha de pita que se bambolea con las oleadas del viento, que se dejan caer alrededor del patio de la casita. El correteo de las gallinas, con el juego de comerse un gusanito, interrumpe en el cacareo, el sueño de la niña, la de los ojos grandes, que opacan el horizonte con el azul de sus pupilas, sus dorados canelones que reposan sobre sus hombros, reflejan en los rayos del sol la belleza incomparable de su cabellera. Con el dorso de sus manos restriega sus bellos parpados, que luego estirando sus bracitos sobre su cabellera, al sentarse en la orilla de la hamaca.

--- Mamá…………, mamá……….--- Ya volviste de la escuela?

----Nena…. Aun no viene tu madre---responde la abuela.

El fresco de tu angelical rostro de la pequeña niña, busca un taburete y se  asoma a través de la ventana de la habitación, hermosa la niña con gentil e inocente gracia, engalanada con enyuquillados fustanes, que dejan ver las mágicas zapatillas de lazos rojos, introduce su cabeza a través de los barrotes de la ventana. La lindura de la mirada que busca a la distancia el sonido de un cántico   que se deja escuchar al final de la calle.... Una bella melodía que tararea acompasada con la voz de su madre que se muestra a la distancia….

--- Marinero…Marinero…..

--- ¡Mamá…!

          Salta de la ventana recorre toda la habitación, y en la entrada principal le hace el encuentro..

---¡Mamá…!---- y la abraza---- cuanto me has hecho falta.

--- Si mi cielo… a mi también!.---

          Tomadas de la mano penetran a su habitación. Cinco años han pasado de aquella vista, que marcó una vida y una brillante ilusión, de aquellas lágrimas de nostalgia que se tornaron risas y emoción.  De aquel amor imposible que floreció en aquella angelical princesa que ha sido mas que la vida y la ilusión, tan solo la razón de vivir de una orgullosa Madre.

          Y allí estaba el árbol de naranja, con sus blancos azahares, cubriendo de alfombra las ilusiones, tapizando de colores las esperanzas y engalanando una historia de amor.

















































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